Septiembre, 2011

“La destrucción del empleo, la sobreproducción y la crisis en la era de la alta tecnología. Un punto de vista marxista. El capitalismo en punto muerto”, artículo de Fred Goldstein en la Presentación en el Encuentro Nacional sobre Política Social de la Universidad Federal de Espirito Santo celebrado del 28 al 30 Septiembre 2011.

(CITO DE DICHO ARTÍCULO)

Entre 2002 y 2007 se produjo en el país (EE.UU.) un incremento de 8,65 millones de viviendas. En el mismo periodo sólo se compraron 6,7 millones de unidades. Hubo una sobreproducción de 1,3 millones de viviendas, incluyendo las residencias de verano. Ésta fue la causa material del colapso del mercado inmobiliario y la crisis financiera subsiguiente. Hubo muchos más indicadores de la sobreproducción en las industrias del acero, de los microchip y otras mercancías básicas de la economía capitalista. Y, por supuesto, la sobreproducción en las industrias clave, tales como la vivienda y la automovilística, produjo a su vez una sobreproducción general en toda la industria auxiliar de componentes, materia prima, construcción, etc. La cantidad se ha convertido en calidad En la actualidad el capitalismo de Estados Unidos se enfrenta a una recuperación sin creación de empleo mucho más dificultosa que las dos anteriores recuperaciones.

(…)

en abril de 2006, Business Week, a menudo portavoz del
mundo empresarial de Estados Unidos, escribió sobre “El caso de los
empleos ausentes”: “Desde 2001, con la ayuda de los ordenadores, los avances en las telecomunicaciones y las cada vez más eficientes operaciones en las fábricas, la productividad manufacturera de Estados Unidos, o la cantidad de bienes y servicios que un trabajador produce en una hora, se ha disparado en un vertiginoso 24%… En resumen, estamos haciendo más cosas con menos gente”. Los patronos no aflojaron ni un ápice en sus intentos de exprimir más trabajo de los trabajadores mientras reducían el número de estos. The Bureau of Labor Statistics informó en 2009 de que en el tercer trimestre la productividad en el sector comercial se había incrementado en un 9,5%. En la industria, la productividad por hora por trabajador aumentó en un 13,6%. Durante esos tres meses la productividad se incrementó en un 4% mientras las horas trabajadas disminuyeron en un 5%

(…)

En momentos de crisis económica, los titulares de bonos del Estado quiere estar seguros de que el gobierno no inyecte a la economía demasiado dinero para los trabajadores porque saben que los patronos aumentarán los precios si hay dinero para chupar. Esto causará inflación o la devaluación de la moneda y no quieren la devolución de los préstamos en moneda que ha perdido parte de su valor. Cuando hay una amenaza para los banqueros y los titulares de bonos, de repente cada política, publicación y medio de comunicación hace sonar la alarma sobre el déficit, alegando que ha llegado el momento de la “austeridad”. Ahora todo el mundo tiene que vivir “dentro de sus límites”. Éste es el grito que se oye ahora desde Wall Street a Washington; desde Berlín a París, Londres, Roma, Madrid, Lisboa, Dublín y Ottawa. En los Estados Unidos se ha despedido a 600.000 funcionarios públicos desde 2009. Hay una propuesta de despedir a 120.000 trabajadores del servicio de correos y de cerrar 3.000 oficinas de correos que dan servicio a los pobres de las zonas rurales.

(FIN DE LA CITA)

Fuente original: http://www.workers.org/ebooks/CapitalismDeadEnd.pdf

Traducción: http://www.rebelion.org/docs/141393.pdf

(Fred Goldstein is a leader of an American Workers World Party. He is a member of the Secretariat, a six member leading body of Workers World Party. He is a contributing editor of Workers World, and frequently writes economic analysis for the paper. Goldstein is the author of the book Low Wage Capitalism: Colossus With Feet of Clay, recently published by World View Forum.) http://en.wikipedia.org/wiki/Fred_Goldstein