05/12/2011

“Grecia. Regreso a la berenjena rellena”, artículo de Andy Robinson en La Vanguardia.

(CITO DE DICHO ARTÍCULO)
El mes pasado, volví a Miniatura, la pequeña taberna en Atenas en la que había comido berenjenas rellenas durante la huelga general en febrero del año pasado, al inicio de la crisis griega.

Entonces, tras dos copas de retsina empecé a reflexionar indisciplinadamente sobre la posibilidad de que la agenda de desregulación laboral y comercial a la que se condicionaban las políticas de ayuda en la crisis europea, pudiera acabar con costumbres sociales tradicionales y con la cocina popular mediterránea al forzar el cierre de miles de pequeños restaurantes en medio de un colapso general del pequeño comercio. Hundiendo la demanda de los pequeños restaurantes familiares, y con una mayor liberalizacion del suelo y más impuestos, se intentaría allanar el camino a las franquicias multinacionales de comida rápida e infantilizada diseñada en sedes corporativas para globalizar paladares, estandarizar costumbres sociales a la vez que acelerar la epidemia de obesidad. Y, en el segmento alto de una sociedad cada vez mas polarizada en rentas y seguridad económica, invadirían las franquicias de los top chef y la cocina “creativa” de status. Esto –me temía- es lo que las agencias de ratings realmente querían decir cuando hablaban de reformas estructurales. Yanis Varoufakis, el excelente economista de la Universidad de Atenas me aseguró entonces que no me preocupase y que no tomase una tercera copa de retsina ya que la taberna formaba una parte imprescindible de la vida cultural griega que jamas se perdería. Un lugar en que se junta el espacio publico y privado. Donde los griegos podian comer fuera como si estuvieran en casa.

La buena noticia, dos años despues, es que Miniatura, aún existe. Esto pese al cataclismo del pequeño comercio en Atenas. Según la Confederación Nacional de Comercio Griegos, 68.000 pequeños comercios han cerrado desde el inicio de la crisis y otros 53.000 cerrarán en el próximo año. Uno de cuatro pequeños comercios -incuyendo bares y restaurantes- habrán desaparecido en tres años. Pequeños propietarios no pueden pagar sus deudas, ni pagar la batería de nuevos impuestos, el más reciente sobre inmuebles. Tampoco tienen acceso a créditos de bancos insolventes cuya existencia depende exclusivamente de financiación del Banco central Europeo.

(…) Grecia es una sociedad muy emprendedora si se entiende por emprendedor una persona que prefiere llevar un pequeño restuarante o bar a someterse a las lavadas de cerebro y los contratos basura de la gran multinacional. Las microempresas son responsables del 58% del empleo en Grecia frente a una media europea del 30%.

(…) “La microempresa griega es poco productiva”, advierte la Comision Europea en su ultimo informe sobre pymes.

En todo el sur europeo, tanto la crisis como la respuesta de la troika a la crisis está acelerando las tendencias ya en marcha en los años del boom. Adiós a esas anticuadas pequeñas tiendas, bares y restaurantes de pulpo y vino barato, propiedad de las familias que trabajan en ellos. Adelante, los centros comerciales extraraddiales de parkings subterráneos, las franquicias de moda transnacional y fast food y la segmentación de la ciudad entre bulevares de marcas de lujo, Hermes, Prada, Gucci, Armani y restaurantes top chef, por un lado, y, por otro, calles de “todo a cien”, y Burger King, que comparte records de crecimento en Madrid con Cafe y Te, la cadena creada por el emprendedor Gustavo Ron con la ayuda de 3-i, el fondo de private equity de sede en la City londinense.Estos son los emprendedores productivos que la troika quiere para nuestras ciudades del sur; los que estandarizan las calles con sus marcas mientras introducen constantes innovaciones a sus paninis globalizados.

(…) Mientras desaparece el pequeño comercio en Grecia, los malls prosperan. Según datos publicados por el periódico Kathimerini, los grandes centros comerciales Golden Hall y Mall Athens (ambos tiene nombres ingleses), propiedad del banco internacional HSBC yla inmobiliaria Lamda, han registrado subidas de facturación del 5% y en 1% en los meses de julio y agosto y el número de compradores ha subido el 6% y el 2% 4 respectivamente. Hay pocas berenjenas rellenas o musaka en Mall Athens.

(…) Lolos Panagiotis, dueño de Miniatura, -al igual que cada vez más griegos- ve el regreso al dracma como la única salida del pozo sin fondo: “Dicen que si volvemos al dracma no podremos importar petróleo; pero si no hay petróleo, al menos, habrá menos coches”, dijo, consciente de que sus clientes son del barrio y llegan a comer a pie.

(FIN DE LA CITA)

Fuente: http://blogs.lavanguardia.com/diario-itinerante/regreso-a-la-berenjena-rellena/

(Andy Robinson. Nacido en las afueras de Liverpool (1960), Robinson ha vivido en Londres, Sabadell, Barcelona, Nueva York y Madrid. Ahora, no sabe a ciencia cierta dónde vive. Es licenciado por la London School of Economics en Ciencias Económicas y Sociología y en Periodismo por El País UAM. Ha sido corresponsal de La Vanguardia en Nueva York. Ha trabajado en España para Cinco Días, Business Week, The Guardian, The New Statesman, Ajo Blanco.)