07/12/2011

“Hipotecando el presente y el futuro”, artículo de José Antonio Cerrillo Vidal en la web Attac Andalucía

(CITO DE DICHO ARTÍCULO)

Porque, ¿se ha parado usted a reflexionar en lo que significa que casi todos los grandes estados del planeta tengan deudas públicas que en el mejor de los casos sobrepasan el 50% de su PIB y en el peor superan con creces el 100%? Hablamos de billones de euros (castellanos), unas cifras que seguramente la mayoría ni siquiera logremos visualizar mentalmente.

¿Se ha asustado? Aún estamos calentando. Si esto le ha dado escalofríos sepa que en el mundo existen derivados financieros por valor de 600 billones de dólares, lo que equivale a 10 veces el PIB mundial (2). Por si aún no lo sabe, un derivado es un producto por el cual una entidad financiera toma un puñado de valores de la economía real (un paquete de hipotecas, una cosecha de soja, obras de arte o lo que se le ocurra), los reempaqueta y los vende a otras entidades financieras que a su vez lo revenden a otras. En el proceso la mercancía original no ha aumentado en nada de valor, pero supuestamente ha creado mucho dinero, tanto que ha dado beneficios a cada mano por la que ha pasado. Y así hasta los 600 billones de dólares que mencionábamos antes.

A esto se le llama una burbuja financiera. Para entendernos, una burbuja se da cuando se crea mucho más dinero que riqueza. Pero, puesto que el dinero al final tiene que terminar respondiendo a una riqueza material, tarde o temprano estalla y evapora esas inmensas cantidades de dinero sobrante, creadas de la nada, que no tenían un valor real. Ahora bien, los poseedores de ese dinero siempre luchan denodadamente porque sean otros quienes paguen el costo de la burbuja, porque ese dinero que no vale nada termine valiendo, aunque sea extrayéndolo de roer el tuétano del resto de la sociedad. ¿Les suena? Sí, básicamente es lo que está sucediendo actualmente.

(…)

¿Cuántas generaciones tendrán que trabajar en condiciones de semiesclavitud para que esos 600 billones de dólares se carguen de valor?, ¿cuánto daño más habrá que hacer al planeta?

(…)

Vuelvo a recordarles la cifra: sólo en derivados financieros hay diez veces más dinero que riqueza real en el mundo. Ni siquiera aceptando acabar de una vez con todos los derechos políticos y sociales que tanta sangre, sudor y lágrimas nos ha costado conquistar conseguiremos pagar esta burbuja. Ni siquiera privatizando hasta el aire que respiramos conseguirá el capitalismo llenar de valor tanto dinero ficticio. La élite mundial simplemente está tratando de salvar los muebles a costa de todos nosotros, pero aún así no va a ser capaz.

Este embrollo sólo tiene una salida posible: un impago masivo. Borrón y cuenta nueva. Hacer desaparecer toda esa ingente masa de dinero ficticio que hipoteca el presente, y sobre todo el futuro de la humanidad. Pero no para que todos reiniciemos esta alocada carrera al disparate partiendo de cero, sino para que nos sentemos a reflexionar colectivamente sobre lo que es necesario y lo que es superfluo…

(…)

Se trata de embridar racionalmente la economía para que responda a las necesidades de una sociedad que cada vez es más mundial, lo que quizá acabe siendo el único legado positivo del capitalismo. Y eso, tan sencillo y a la vez tan complicado de conseguir, ya no será capitalismo. Muchos me considerarán utópico por pensar así.

(2): Cifras tomadas de la entrada “La burbuja de los 600 billones de dólares que está a punto de explotar” de Marco Antonio Moreno en El Blog Salmón, http://www.elblogsalmon.com/economia/la-burbuja-de-los-600-billones-de-dolares-que-esta-a-punto-de-explotar

(FIN DE LA CITA)

Fuente: http://www.attacandalucia.org/hipotecando-el-presente-y-el-futuro/

(José Antonio Cerrillo Vidal es licenciado en sociología por la Universidad Complutense de Madrid, y Especialista Universitario en Praxis de la Sociología del Consumo y la Investigación de Mercados por la misma universidad. En el año 2005 se incorpora a la Sección Técnica de Investigación Cualitativa, integrada en la Unidad Técnica de Estudios Aplicados, del IESA-CSIC)