Pie de foto: Recorte de http://www.lemonde.fr/planete/article/2011/11/29/pour-les-agriculteurs-ressemer-sa-propre-recolte-sera-interdit-ou-taxe_1610778_3244.html#ens_id=1610322

29/11/2011

“Para los agricultores (franceses) sembrar su propia semilla estará prohibido o deberán pagar un impuesto“, artículo de Angela Bolis en diario Le Monde.

(CITO)

En el terreno de la agricultura, la utilización libre y gratuita de las semillas será muy pronto solo un dulce recuerdo de los métodos campesinos de otros tiempos. Estas semillas llamadas “semillas de granja”, eran entonces seleccionadas por los agricultores en sus propias cosechas y vueltas a plantar al año siguiente. Desde hace algunas décadas, está práctica ha desaparecido desde que las semillas se han protegidas por un Certificado de Obtención Vegetal (COV) o sea el derecho de propiedad de los “dueños” de la especie. Volver a sembrar esos granos se hallaba teóricamente prohibido. Pero esa costumbre, en los hechos, se toleraba ampliamente en Francia. Pero desde ahora estará reglamentada más estrictamente por un proyecto de ley de la UMP sancionado el 28 de noviembre por el Parlamento francés. “De unas 5.000 variedades de plantas cultivadas con fines comerciales, 1.600 se hallan protegidas por un COV y constituyen el 99% de las variedades cultivadas por los agricultores”. explica Delphine Guey, del Grupo Nacional Interprofesional de Semillas (GNIS). Sin embargo hasta ahora, según la CNDSF (Coordinadora nacional para la defensa de las semillas de granja), alrededor de la mitad de los cereales cultivados eran vueltos a sembrar por los agricultores. Por lo tanto casi siempre de forma ilegal. Pero parece que el tiempo de la “incertidumbre jurídica” ha cambiado: para el Ministro de Agricultura Bruno Le Maire, “Las semillas no puede hallarse exentas de derechos, como sucede actualmente”.

En efecto el proyecto de ley del Senador de UMP Christian Demuynck traslada un reglamento europeo de 1994 sobre la protección de las obtenciones vegetales hasta ahora sin vigor en Francia. En consecuencia, las semillas de granja, toleradas hasta ahora, se han legalizado… con la condición de que paguen una “remuneración a los titulares de las COV” –es decir a las empresas semilleras– “con el objeto de que se continúe con los esfuerzos dedicados a la investigación y que los recursos genéticos se sigan mejorando” dice el texto de la ley. Se exceptuará a los pequeños agricultores que produzcan menos de 92 toneladas de cereales. Desde 2001 este impuesto se aplicaba a una sola especie: el trigo candeal. Se llamaba “contribución voluntaria necesaria” y era recaudado por la asociación de semilleros. El agricultor debe pagar 50 céntimos por tonelada de trigo en el momento de realizar su cosecha.

(…)

Guy Kastler, delegado general de la Red de Semillas Campesinas y miembro de la Confederación Campesina, teme que la porción de “semillas de granja” se reduzca a medida que estas últimas se encarezcan y por lo tanto serán menos atractivas para el agricultor. Entre el impuesto y la prohibición de volver a sembrar las propias semillas, el agricultor se halla cada vez más impulsado, no ya a producir sino a comprar sus semillas. De allí que se tema un crecimiento de la dependencia de las empresas semilleras. 

(FIN DE LA CITA)

Fuente original: http://www.lemonde.fr/planete/article/2011/11/29/pour-les-agriculteurs-ressemer-sa-propre-recolte-sera-interdit-ou-taxe_1610778_3244.html#ens_id=1610322

Traducción: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=140740